NUESTRA HISTORIA
Acerca de — Una historia de transmisión, generosidad y luz
Para nuestra querida Mamá
Suzanne bat Simy
Somos hermanos y hermanas que crecimos en una familia profundamente apegada a los valores y a las tradiciones judías. Tuvimos la suerte de ser acompañados por instituciones que supieron alimentar esa pequeña chispa presente en cada uno de nosotros, hasta hacer de la Torá, de las mitzvot y del vínculo con el Creador una verdadera brújula en nuestras vidas.
En el corazón de esta historia estaba nuestra querida mamá Suzanne bat Simy.
Era una mujer para quien dar era algo natural. Dar de su tiempo, de su energía, de su atención, pero también transmitir, alentar y acercar a los demás con sencillez. Su casa siempre estaba abierta. Le gustaba recibir, reunir, compartir y dar alegría. A veces, una sonrisa o unas pocas palabras suyas bastaban para devolverle a alguien las ganas de avanzar, de creer más o simplemente de reencontrar un poco de luz.
Estaba profundamente apegada a su hogar y a sus hijos, a quienes amó, protegió y rodeó con una fuerza inmensa.
Aún hoy, cuando encontramos a alguien que la conoció, ocurre a menudo que su rostro cambia al hablar de ella. Los recuerdos vuelven, y también la emoción. Y entonces comprendemos que una persona puede seguir actuando en este mundo a través de todo el bien que sembró en él.
Con este espíritu decidimos crear esta asociación por la elevación del alma de Suzanne bat Simy: no solo para mantener un recuerdo, sino para transformar ese recuerdo en acciones concretas.
Nuestra primera misión es simple: ayudar a familias que atraviesan un período difícil, permitirles llenar su mesa, reencontrar un poco de serenidad y, sobre todo, recordarles que no están solas.
Una canasta de alimentos, una comida de Shabat, una ayuda puntual pueden parecer pequeños gestos. Sin embargo, detrás de cada uno de ellos hay una familia, niños, una dignidad preservada y a veces simplemente una sonrisa que vuelve.
También deseamos que esta asociación pueda convertirse en un lugar donde cada uno pueda dar sentido a su gesto. Por la elevación del alma de un ser querido fallecido, por una curación, un éxito, una liberación, para agradecer a Hashem, para acercarse al Creador o simplemente para cumplir una mitzvá y hacer más bien a su alrededor.
Cada donación, cada ayuda y cada acción podrán así participar en una cadena de méritos: por la elevación de las almas de nuestros difuntos, por el mérito de todas las almas del pueblo judío, por la protección y el éxito de Am Israel, y para que más luz, solidaridad y bondad puedan circular entre nosotros.
Los invitamos a tomar parte en esta historia.
No hace falta hacer algo inmenso. Cada uno puede participar según sus posibilidades. Porque cuando varias pequeñas luces se reúnen, pueden iluminar muy lejos.
Juntos, sigamos dando.
Juntos, sigamos transmitiendo.
Y juntos, mantengamos viva esta luz.
Por la elevación de las almas de
Suzanne bat Simy,
Marcelle bat Simy,
Denise bat Suzanne,
Sultana bat Esther,
y por la elevación de las almas de todos los fallecidos de Israel.
